Las empresas belgas tendrán un 30% de mujeres en sus consejos

Las empresas belgas tendrán al menos un tercio de mujeres en su consejo de administración, según un proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes y que será ratificado más adelante por el Senado.

El pasado mes de marzo, Viviane Reding, vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía, anunció que, de no mediar cambios en equilibrio de géneros en las cúpulas empresariales en el plazo de un año, impulsará normas “impositivas” en la UE.

Y es que cuanto más se asciende en la escala jerárquica de una empresa, menos mujeres se encuentran. Según las estadísticas de la Unión Europea, sólo el 12 por ciento de los las personas que integran los consejos de administración de las grandes compañías europeas son mujeres, y en el 97 por ciento de los casos el consejo es presidido por un hombre. Aunque el 60 por ciento de las personas que obtienen una licenciatura universitaria de la UE son mujeres, ese volumen no se plasma luego en la toma de decisiones en la economía.

En el caso de Bélgica, en la actualidad, las mujeres no llegan al 7 por ciento en los órganos de gestión de las sociedades que cotizan en bolsa. Según el proyecto, la votación parlamentaria enmienda injusticias históricas y los ecologistas, uno de los partidos defensores de la idea, alegan que la llegada de mujeres a las cúpulas empresariales generará beneficios en cadena. El triunfo de la moción en la Cámara baja belga no fue precisamente amplio: 71 votos a favor -de izquierda, democristianos y ecologistas- , 54 en contra y 16 abstenciones.

El modelo admirado es el de Noruega, país no comunitario que en el 2003 introdujo una ley de cuotas, con sanciones para las empresas que no cumplan. Otros sistemas como los de Islandia, España, Francia y Austria, están también entre los referentes.

El objetivo de Viviane Reding es que las empresas que cotizan en bolsa cuenten con un 30 por ciento de mujeres en sus consejos de administración en el 2015, y que sean el 40 por ciento en el 2020.

La igualdad es rentable

Estudios externos, como las cuatro ediciones del informe de la consultora McKinsey, sugieren que las empresas con hombres y mujeres en la cúpula obtienen mejores resultados que aquellas en las que no hay mujeres.

El propio informe McKinsey del 2010, realizado con 1.500 personas ejecutivas de todo el mundo, identificó dos grandes escollos para la diversidad de género en la alta dirección de empresa: la doble carga de combinar trabajo y responsabilidad doméstica, que suele recaer en las mujeres y un modelo basado en la disponibilidad horaria y presencial total.

Para corregir el desequilibrio, la comisaria Reding apuesta por la autorregulación, a través de un compromiso escrito que las empresas europeas pueden suscribi. Fuente Amecopress