En España trabajamos más, pero producimos menos

Según el informe de la OCDE en España trabajamos más horas que en el resto de Europa, y sin embargo seguimos sin ser productivos. En nuestro país sigue presente la cultura del presentismo, seguimos con horarios irracionales que no permiten conciliar la vida laboral y familiar, que no facilitan el acceso de las mujeres a los puestos de responsabilidad. Pero no por ello somos más productivos.

La OCDE acaba de desmontar un puñado de tópicos sobre el trabajo de los europeos. El mito que sostiene que el alemán es trabajador y metódico y el español desorganizado y gandul tiene poco de cierto, según un informe publicado ayer por la OCDE. A pesar de la fama y de que los salarios en el Estado español están entre los más bajos de la Unión Europea, la Organización Mundial para la Cooperación y el Desarrollo ha revelado que cada español dedica una media de cuatro horas y media a su trabajo por las tres horas y cuarenta minutos que destinan en Alemania, Bélgica o Dinamarca.

En detalle

La OCDE, que aglutina a los 30 países más ricos del mundo, ha ordenado a los países en función de las horas de trabajo empleadas, tanto en estudios y ocupaciones retribuidas como en labores del hogar. Y España no sale mal parada, con 276 minutos al día dedicados al trabajo (4,6 horas, una media que se extrae de dividir la jornada laboral entre la población con edad de trabajar, entre 15 y 64 años) y entre los 7 días de la semana. Unida al tiempo de limpieza o cocina, la jornada roza en total las ocho horas. La media de la OCDE en trabajo remunerado o estudio se sitúa en 277 minutos, solo uno por encima de la española.

Los alemanes, en cambio, dedican de media 3,75 horas al trabajo pagado que, contando las labores del hogar, se elevan a 7,35 horas. Otros países con fama de industriosos, como Holanda, Bélgica y, en último lugar, Dinamarca, quedan por debajo de la marca alemana.

De los países europeos incluidos en la OCDE, solo tres superan a España en tiempo invertido en el trabajo remunerado, según el estudio divulgado esta mañana. El que mantiene la mayor brecha es Austria, con 5,1 horas al día de media, Portugal, rozando las cinco horas de trabajo. Y  Suecia con algo más que España -muy poco más, 4,7 horas- en el trabajo remunerado.

Menor eficiencia

El estudio refleja una de las contradicciones más flagrantes que se producen en el mercado laboral. Aunque la intuición apunta a que más horas de trabajo repercuten en una mayor productividad, los ejemplos concretos desmontan esa teoría.

Aislando solo la jornada laboral, los japoneses dedican la mayor porción de su tiempo (6,3 horas). Les siguen los coreanos (5,8) y, tras los mexicanos, se sitúan los chinos (5,7).

Donde la creencia popular sí va mejor orientada es en las tareas del hogar. En todos los países de la OCDE las mujeres realizan más labores no remuneradas que los hombres. Esa brecha de género suma de media 2,5 horas, aunque existen enormes diferencias en función de los países.